lunes, 2 de mayo de 2016

Reflexión final

Quisiera empezar esta reflexión con algo que comenté en la intervención que tuvimos que hacer en Procomún sobre las cualidades humanas del tutor, y que los que habéis sido alguna vez tutores en Red lo sabréis bien: es difícil encontrar una receta única para los distintos procesos de tutorización virtual, pues cada caso, cada curso, cada grupo, cada contexto, tiene sus propias características que lo hacen único y diferente.

Si tuviera que adjetivar con dos palabras el papel que desempeñan los tutores virtuales serían esas dos: único y diferente. Y podemos creer que hemos aprendido mucho en cuanto a tutorización online se refiere, o que dominamos un montón de competencias técnicas, organizativas o pedagógicas, pero siempre podremos encontrar algo nuevo o vivir alguna situación que nos haga replantearnos lo que ya habíamos aprendido.

Este curso creo que nos ha servido para conocer un poco más lo que supone ser tutor en Red; saber que tenemos que actuar como organizadores, facilitadores y dinamizadores de la participación de los estudiantes; conocer herramientas para la tutoría online que desconocíamos; saber afrontar situaciones con los alumnos y alumnas... Pero sé que quizá dentro de un rato, o mañana, o dentro de un mes... me tendré que enfrentar a situaciones y resolver problemas que serán, para mí, únicos y diferentes, y sobre los que deberé aprender de nuevo.

Y aquí os dejo una reflexión de Robert John Meehan, educador norteamericano, que refleja muy bien lo que opino sobre la enseñanza. Viene a decir que la enseñanza implica un riesgo, una aceptación de la singularidad de cada alumno, un rechazo de cualquier forma de discriminación... y ello supone pensar siempre con sentido crítico acerca de lo que hacemos en clase.



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